¿Cómo conservar la calabaza?

Entera y sin cortar

  • Lo ideal: guardarla fuera de la nevera, en un lugar fresco, seco y ventilado. Puede ser una despensa, estantería o armario sin humedad.
  • Nada de bolsas de plástico ni cajas cerradas.
  • Si tienes varias, evita que se toquen entre sí: así respiran mejor y evitas podredumbre.
  • Dura hasta 2-3 meses, incluso más si la piel está intacta y no hace mucho calor.
  • Si ves que empieza a arrugarse la piel o a salir alguna mancha blanda: úsala ya o congélala.

Una vez pelada o cortada

  • Métela en un tupper hermético o bolsa zip con papel de cocina en la base (absorbe humedad).
  • Mejor en la parte alta de la nevera, donde no hay tanta humedad.
  • Dura 4-6 días como máximo.
  • Revísala a partir del tercer día: si empieza a soltar agua o huele raro, cocínala o congélala.

Lo que no debes hacer

  • No guardes la calabaza entera en la nevera, el frío acelera el deterioro de la piel.
  • No la dejes pelada y sin tapar, se reseca y absorbe olores.
  • No congeles calabaza que ya está tocada o con moho ese sabor y textura no se recuperan.

Variedad: Cacahuete

La calabaza variedad cacahuete es una de las más valoradas por su textura cremosa, su sabor suave y ligeramente dulce, y su versatilidad en la cocina. Tiene forma de pera, piel fina de color beige claro y una pulpa de un naranja intenso, rica en betacarotenos. Además, su conservación es excelente: puede durar semanas fuera de la nevera si se guarda en un lugar fresco y ventilado.

Esta variedad es ideal para:

Receta: Calabaza asada en gajos con aliño templado de ajo y limón

  • Ingredientes

    (para dos personas)

    • ½ calabaza cacahuete (con piel)
    • 2 dientes de ajo
    • 2 cucharadas de AOVE
    • Zumo y ralladura de ½ limón
    • Sal, pimienta negra
    • (Opcional) hierbas frescas: perejil, menta o albahaca
    • (Opcional) yogur natural para acompañar
  • Preparación

    1. Precalienta el horno a 200 °C.
    2. Lava bien la calabaza y córtala en gajos tipo patatas gajo, con piel incluida (¡es comestible y queda riquísima al horno!). Retira las semillas.
    3. Coloca los gajos en una bandeja con papel de horno, rocía con aceite, sal y pimienta, y hornea 30-35 minutos, hasta que estén dorados y tiernos.
    4. Mientras, en una sartén pequeña, calienta el aceite con los ajos laminados a fuego suave. Cuando empiecen a dorarse, retira del fuego y añade el zumo de limón y su ralladura. Mezcla bien (hará burbujitas).
    5. Sirve los gajos calientes con el aliño por encima y, si quieres, un toque de yogur natural y hierbas frescas.
  • ⚠️ Aviso

    Este producto no es ecológico, pero ha sido cultivado por agricultores que cumplen estrictamente con toda la normativa europea en materia de seguridad alimentaria y sostenibilidad. En EAP priorizamos la trazabilidad, el trato justo y la confianza. Trabajamos mano a mano con agricultores que cuidan sus campos con responsabilidad y compromiso.