Guía de cómo conservar las cerezas:
¿Dónde conservarlas al llegar?
En cuanto te lleguen a casa, mete las cerezas en la nevera. Cuanto antes las enfríes, mejor aguantan. No las dejes a temperatura ambiente, salvo que vayas a comerlas ese mismo día. Con el calor, se ponen blandas en horas.
¿Se lavan al guardarlas?
¡No las laves hasta el momento de comerlas! El agua en la piel acelera su deterioro. Guárdalas tal cual, secas, con su rabito puesto.
Si vienen con algo de polvo del campo:
- Puedes pasarles un paño seco o un pincel suave.
- Pero nada de enjuagar y guardar mojadas.
¿Cómo guardarlas bien en la nevera?
- En una fiambrera abierta o una bandeja ancha.
- Lo ideal es que no estén apiladas unas sobre otras. Si puedes, ponlas en una sola capa.
- Cúbrelas con un paño limpio o papel de cocina por encima (no con tapa hermética).
Duración en la nevera: entre 4 y 5 días. - Las más maduras conviene comerlas en los 3 primeros días.
- Las más firmes aguantan un poco más, pero sin exagerar.
¿Se pueden congelar?
Sí, y es una buena opción si tienes muchas.
Paso a paso:
- Lava y seca bien las cerezas.
- Quita el rabito y el hueso (mejor si las deshuesas).
- Colócalas en una bandeja sin que se toquen y congela.
- Una vez duras, pásalas a una bolsa hermética.
En el congelador duran hasta 6 meses. Perfectas para batidos, mermeladas, tartas o yogur.
Consejos extra:
- El rabito es señal de frescura. Cuanto más verde y firme, más reciente es la cereza.
- Si ves que algunas están tocadas, retíralas: se pudren más rápido y contagian a las demás.
- No las tapes del todo ni las aprietes: necesitan respirar, pero sin resecarse.